Aún no hace frío.
Llueve sobre dos moscas,
han quedado atrapadas
con los humanos, entre gritos.
Las nubes se desgarran, lloran
sobre las moscas y sobre cada hijo de
vecino.
Llueve torrencialmente,
vertiginosamente.
Arrastra cuanto existe:
vivos y muertos, rocas y
rastrojos, cañas, y barros.
La naturaleza deja
desolación:
Siega vidas
Deja ruina.
El ser humano
le ha sido infiel
Y ella, se ha vuelto estéril,
y siega vidas
Antes de morir.